entrega memoria 1 marzo 22

Concluida la primera fase de investigación sobre los recursos hídricos subterráneos en el municipio

18/03/2022

Gracias a un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Gelves y la Sociedad Espeleológica Geos, se han descubierto y puesto en valor varias lápidas, galerías y pozos que dan una idea de la importancia de éstos y de los vestigios aún por descubrir.

La pasada semana concluía la primera fase del proyecto de investigación promovido por el Ayuntamiento de Gelves para la investigación, recuperación y puesta en valor de los recursos hídricos que existen en el subsuelo de la localidad. Gracias a un convenio con la Sociedad Espeleológica Geos, este deseo se está haciendo realidad, ya que después de un año de trabajo se han conseguido algunos de los objetivos.

Esta entidad hizo entrega el pasado viernes, 11 de marzo, tanto a la alcaldesa, Isabel Herrera, como a la delegada de Cultura, Alicia Oliveros, de una memoria en la que daba fe de las actuaciones de espeleología aplicada que se habían realizado en distintas galerías artificiales ubicadas en el municipio. Para ello, esta entidad fundada en 1962 ha contado con la colaboración y el apoyo de miembros de las Universidades de Huelva, Sevilla y Córdoba, además del Departamento de Historia del Arte y Patrimonio del Instituto de Historia y el CSIC.

Fruto del convenio firmado entre el Consistorio y Geos en diciembre de 2020, y que se inicia en marzo de 2021, se puso en marcha un estudio pormenorizado de los distintos recursos, que ha contado con la colaboración de algunos vecinos/as de la localidad, aportando detalles significativos de épocas pasadas, que han ayudado mucho a la investigación.

Según aparece en la citada memoria, estas galerías más conocidas popularmente como minas, “son un claro ejemplo desde antiguo, de la existencia de un sistema de captación de aguas para uso diverso, desarrollado en rocas y sedimentos de origen marino del Mioceno”. “Es relevante su interés geológico, geomorfológico, hidrogeológico, así como en otras áreas de interés científico o cultural” afirma el informe técnico.

La delegada explica que “ante la gran cantidad y variedad de recursos con los que contamos en Gelves, en esta primera campaña se ha incidido en las galerías de “El Cañuelo” y de “La Pileta”, aunque también en el conjunto perteneciente a la zona denominada “El Pandero”. En esta última se encuentra un acueducto de ladrillos trabados con mortero de cal que puede tener su origen en la época medieval moderna, además de albergar albercas, manantiales y pozo con su respectiva noria, aunque muy deteriorada por el paso del tiempo. También se ha recogido información sobre el conjunto de la fuente de El Algarrobo y de Simón Verde, ambos pendientes de poder acceder, así como de otras localizaciones como la fuente situada en la calle de la Fuente, y la alberca situada en el Polideportivo. Por último, se ha iniciado la recogida de datos sobre otras galerías, pozos, etc. en relación con el ciclo del agua y los habitantes de Gelves, que serán de gran ayuda en sucesivas campañas, “ya que este trabajo no ha hecho más que empezar, debido a la envergadura y la riqueza hídrica del territorio al que nos enfrentamos” explica Oliveros.

Para poder acceder a muchos de los enclaves mencionados ha sido necesaria una ardua tarea de desbroce, limpieza y retirada de escombros por parte del personal de Servicios del Ayuntamiento. Unos trabajos que han permitido estudiar a fondo la galería de La Pileta y su posterior cerramiento para proteger este bien patrimonial y cultural de Gelves, así como la limpieza, desbroce y mantenimiento rutinario de las zonas de El Cañuelo y El Pandero.

Durante las jornadas de investigación sobre el terreno, se han descubierto lápidas (placas de piedra con inscripciones) tanto en la fuente de El Algarrobo (actualmente dentro del Polideportivo) como de la fuente de La Pileta (cerca de la plaza Joselito El Gallo, junto al monte), que dan pistas sobre el origen de gran parte de las actuaciones que pueden datar entre los siglos XVII y XVIII. Esta última, La Pileta, se encontraba escondida entre gran cantidad de maleza y escombros, que se han limpiado para su recuperación, protegiendo la entrada con una reja para evitar posibles accidentes.